Sello Posmo Estudio
Posmo Estudio no solo es un espacio para crear y aprender, también funciona como sello discográfico, difundiendo, asesorando y apoyando la propuesta musical de tres artistas emergentes de la región de Coquimbo.

Su proyecto discográfico se presentó formalmente en diciembre de 2024 en la Feria Pulsar, en Santiago de Chile, con el lanzamiento de tres sencillos —uno por cada artista—, acompañados de una propuesta visual en afiches serigrafiados que reflejaban la visión de cada músico y del estudio.

Artistas Emergentes
Con una identidad ecléctica y polifacética, Kay Kahiri, Lega y Trash Deimos construyen un sonido arraigado en lo local, pero en constante diálogo con influencias de distintas latitudes.
KAY KAHIRI

En su poderoso debut, Damián, Kay Kahiri fusiona pop y rock con sonidos de objetos significativos de su infancia —el bastón de su abuelo, un tractor, las espuelas de su tío—, creando una atmósfera cargada de memoria. La letra imagina una vida alterna como Damián, el hijo que nunca fue, explorando con profundidad y vulnerabilidad la relación con su padre y los roles familiares. Una obra íntima y conmovedora que conecta desde la emoción más pura y abre el camino para la carrera de la artista chilena.
LEGA

LEGA debuta con Ojos Negros, una seductora mezcla de pop, soul, funk y disco que cautiva con su experimentación sonora. Desafiando moldes tradicionales, la canción juega con giros inesperados en su estructura, contrastando sutiles arreglos con texturas saturadas. Su letra, envuelta en ambigüedad intencional, evoca tanto la obsesión como la fascinación, mientras la figura de la “niña de ojos negros” queda suspendida entre realidad y enigma. Un debut intrigante y sorprendente que posiciona a LEGA como un artista que apuesta por la innovación y la sensibilidad.
TRASH DEIMOS

Con su primer lanzamiento, Irony, Trash Deimos irrumpe con un crudo híbrido de hip hop y rock, impregnado de la rabia y melancolía del grunge y el rock alternativo de los 90 y 2000. La canción destila una visión nihilista sobre la deshumanización y alienación en una sociedad consumida por el materialismo y la falsedad. Con un estribillo contundente —“Nada nos va a hacer cambiar / Es solo un sucio juego”— y una producción agresiva que mezcla guitarras desgarradoras con beats hipnóticos, Irony canaliza el desencanto de una generación. Un debut que grita desde los márgenes y no deja espacio para la indiferencia.
